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3 medidas clave para el correcto control de calidad de su fábrica de cerveza

control de calidad en las fábricas de cerveza

Estas sencillas medidas marcan la diferencia en el control de calidad de las fábricas de cerveza.

¿Cree que la calidad de los procesos en su fábrica de cerveza se le está yendo de las manos? 

Tranquilo, en algún momento de tu negocio es normal que esto ocurra... por un sinfín de razones.

La falta de control puede deberse a un crecimiento rápido e imprevisible más allá de lo previsto en su plan de negocio; puede deberse a una elevada rotación de la mano de obra o a la falta de una estructuración más precisa de los procesos al principio de la empresa cervecera.

La cuestión es que todo esto acaba desencadenando un problema silencioso y muy grave en cualquier cervecería: la falta de coherencia en los procesos afecta a la normalización de las cervezas.

Así que, sea cual sea la causa del problema, hay que resolverlo cuanto antes, ya que la calidad de sus procesos influye en la calidad de sus productos y sin buenos productos no hay empresa que pueda sobrevivir. 

La buena noticia, querido lector, es que es posible corregir los fallos de control de calidad en las fábricas de cerveza adoptando medidas al alcance de cualquier cervecero.

En este artículo hablaremos de tres de ellos, tres pasos fundamentales que marcan una gran diferencia en el control de calidad y en el mantenimiento de la consistencia de la cerveza. 

¡Averigua cuáles son ahora! ¡Buena lectura!

1. Instrumentación de calidad para controlar las fases de producción

Termómetro, hidrómetro, balanza, medidor de pH: ¿cómo son estos y otros equipos en su cervecería?

Estas herramientas son su instrumento de trabajo. Por sencillas que sean, deben funcionar correctamente.

Ese ingenioso apaño que hiciste para arreglar el contador de agua sirve para solucionar un problema momentáneo, pero no debe convertirse en una solución "temporal olvidada para siempre".

Los equipos de fabricación de cerveza sólo cumplen su función si proporcionan datos fiables, precisos y repetibles.

Una báscula mal calibrada o un sensor de temperatura no regulado son señales de humo que deben extinguirse de inmediato para evitar incendios en procesos eficientes.

El mantenimiento frecuente de los equipos y su buen funcionamiento es primordial para la calidad de la cerveza.

instrumentación para el control de calidad de las cervecerías
Tener siempre los equipos calibrados y en buen estado

2. Inversión en mano de obra para crear un equipo sensorial

El mayor activo de una fábrica de cerveza puede ser el equipo de la planta cervecera, pero el mayor valor está en el personal.

Al final, ninguna máquina asequible es capaz de identificar tan completamente la gama subjetiva de sabores y aromas que percibe el ser humano. 

Si tiene empleados con habilidades sensoriales desarrolladas, cuídelos bien. Y si se trata de un punto crítico en su cervecería, quizá sea el momento de pensar en cómo potenciarlas.

Al fin y al cabo, el análisis sensorial se ha convertido en un aliado estratégico de las industrias de bebidas y explorar su potencial para mejorar el rendimiento de sus productos no sólo es inteligente, sino necesario.

Y poder contar con profesionales formados que evalúen su cerveza e identifiquen cualquier problema es primordial para garantizar la calidad del producto antes de que salga a la venta. 

El maestro cervecero analiza y comprueba la calidad de la cerveza
El maestro cervecero analiza y comprueba la calidad de la cerveza

3. Adopción de métodos adecuados y mensurables

Incluso el mejor equipo con el mejor personal no conseguirá buenos resultados sin los métodos adecuados. 

Para lograr calidad en el producto final, el flujo de trabajo debe ser claro, preciso y ajustado a las necesidades de cada empresa.

Las fábricas de cerveza pueden utilizar métodos de control analítico desarrollados por instituciones como la Asociación Europea de Cervecerías. Sociedad Americana de Químicos CervecerosPueden construir su propio método.

En este último caso, las cerveceras deben fijarse en primer lugar en sus propios parámetros, que incluyen, por ejemplo:

  • el tamaño de la fábrica de cerveza y su capacidad de producción;
  •  grado de complejidad y automatización del proceso de producción;
  • variedad de cervezas producidas;
  • mano de obra disponible;
  • disponibilidad de recursos técnicos propios para los análisis de laboratorio;
  • etc.

Con estos datos sobre la mesa, a continuación es necesario dar formato a los métodos para los distintos grupos de la fábrica de cerveza, que pueden dividirse en:

  • materias primas o insumos; 
  • tecnología y equipamiento;
  • procesos de elaboración de la cerveza.

Recordando que para la eficacia de cada método, es necesario adoptar una forma de medir el grado de eficiencia de estos procesos, lo que, en otras palabras, llamamos control de calidad.

Para quienes construyan su propio método de trabajo, el consejo es incluir fichas de control que contengan la descripción del método y las herramientas que se utilizarán para medir su asertividad; los valores máximo y mínimo aceptados para este parámetro y las medidas correctivas que se tomarán si el valor está fuera de los valores aceptados.

Sólo así se puede verificar la coherencia del procedimiento adoptado y aportar mejoras continuas para lograr la normalización y la calidad de tu cerveza.

Si algo ha despistado al control de calidad de tu fábrica de cerveza, es imprescindible que lo pongas en marcha cuanto antes. 

Invierte en instrumentos de calidad, invierta en un equipo bien formado y perfeccione sus métodos. Los pilares para lograr una cerveza normalizada están en tus manos.

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