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La importancia de la levadura en la cerveza

Importancia de la levadura

La producción de cerveza consiste en la conversión del almidón en azúcares más pequeños, proceso conocido como maceración, y una vez que el mosto ha terminado de hervir, comienza el proceso de fermentación con la adición de levadura.

Aunque estos pasos son muy importantes para el proceso de elaboración de la cerveza, debemos recordar que, tras la fermentación, la verdadera cerveza será producida por la levadura.

La levadura está formada por hongos unicelulares conocidos como levaduras.

Estas levaduras consumirán los azúcares que se han producido durante la maceración, convirtiéndolos en dióxido de carbono, alcohol y otros compuestos aromáticos típicos de la cerveza.

Así podemos concluir la importancia que tiene la levadura en nuestro proceso de producción, ser el verdadero cervecero!

Por eso, cuidar la salud es algo de gran interés.

Se pueden realizar muchos controles durante la fermentación. Entre estos controles podemos citar el recuento de células y la comprobación de la viabilidad celular.

Estas dos pruebas juntas comprobarán si la levadura está sana para llevar a cabo una buena fermentación, además de permitir conocer la cantidad de células, ya que para llevar a cabo una buena fermentación necesitamos una cantidad adecuada de células sanas.

Sin embargo, incluso con cantidades suficientes de levadura sana, pueden surgir problemas durante la fermentación debido a la presencia de otras criaturas microscópicas como las bacterias.

Al igual que las levaduras, las bacterias están presentes en la atmósfera y pueden acabar cayendo en el mosto. Al tocar el mosto, un alimento muy nutritivo para ellas, las bacterias se multiplicarán, compitiendo con las levaduras por el alimento.

De esta competencia pueden surgir muchos problemas, que pueden dar lugar a sabores indeseables para la cerveza.

Pero, ¿cómo sabemos si tenemos bacterias contaminando nuestras cervezas?

Algunas pruebas sencillas, como las de degustación, pueden bastar para determinar la presencia de bacterias u otros microorganismos indeseables en nuestras cervezas, pero la mayoría de las veces su presencia estará oculta y sólo será perceptible al cabo de un tiempo.

Si esta cerveza se consume rápidamente, esto no será un problema, pero si se coloca en un estante y permanece durante algún tiempo, los sabores se harán notar.

Para evitar que esto ocurra, se pueden realizar pruebas para comprobar la presencia y cantidad de estos microorganismos, lo que permite saber si es necesario consumir la cerveza rápidamente o si se puede conservar durante más tiempo.

La producción de cerveza exige mucha dedicación por parte del cervecero, así como mucha expectación.

Por estas razones, es necesario tomar precauciones y realizar controles microbiológicos, evitando posibles pérdidas y frustraciones.

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